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532 ///Debo recordar que tú eres la mujer que olía a romero /// En una ventana un niño colocó muñecos de plástico hace seis minutos


puentes
que no cumplieran
con su definición
y parecieran
más cortezas
o más ramas

por los que cruzaran perros
o jóvenes interasados
sólo en ver las luces de los autos

tendidos uno sobre el otro
como reptiles extrañamente obscuros

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El hombre que fue gerente durante dosquincenas en un gran banco está recargado en un muro rojo.
Un hombre que no habla con nadie desde hace nueve semanas y tres días.

Hay sangre en la banqueta,
una botella de coca
y un pedazo de mierda caliente.

El muro es alto
y lo pintaron hace unos días.
El hombre es su única mancha,
su única grieta.

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La casa donde mi padre va a nacer
no está concluida
le falta una pared que no han hecho mis manos
.
Eugenio Montejo.

.

.

532 /// Una caja con letras azules y negras /// Hacemos cosas que en la preparatoria hacíamos y está bien


"Imagina que nunca lo vi jugar. Ni siquiera había escuchado su nombre. Así que cuando me lo presentaron no importó tanto quién era. Más bien él estaba nervioso, pues conocía uno de mis discos y aseguró que en sus tiempos libres tocaba en un grupo de jazz. Así que los primeros días yo fui la importante en la relación, la que podía contar historias acerca de fans y de dinero perdido estúpidamente. Hasta que mi mejor amiga me gritó que en qué estaba pensando, pues yo sólo le había dicho que era un hombre de casi 40, en muy buena forma física, aunque un poco calvo. Me sentí como una estúpida: él era el mejor tenista de la historia y yo no sabía ni una palabra de él. Quizá fue mejor así. No sé cómo me habría comportado sabiendo que él era una leyenda. Así que comencé a ver esas grabaciones donde el vence a los mejores de su tiempo y claro, aquellos en los que insulta a los jueces y rompe la raqueta. No es que sea un loco furioso, como siempre me lo sugieren. Sus arranques tienen que ver con otra cosa, con la angustia de no alcanzar lo que él pensaba alcanzar."

Así inicia el documental BigMac, con la voz de la cantante P. Smith y con las imágenes más impactantes de la carrera de John McEnroe.
Una película que deja de lado el aspecto conflictivo de este gran atleta para adentrarnos en una obsesión (el tenis) que marcó la vida de uno de los hombres más importantes del deporte norteamericano de finales del siglo XX.


David Rodríguez, BIgMac. 2008. Francia-Dinamarca.

532 /// En el escritorio un fólder verde, una engrapadora, una ciruela casi negra y una guayaba


Limpia por décima tercera ocasión la mesa de centro. Desde que le confirmaron la entrevista fregó los pisos y reordenó la sala y el comedor. En media hora comenzará a vestirse. Eligió un pantalón gris, una camisa del mismo color y un saco negro: pensó que la sobriedad era lo indicado.


Se sienta frente al televisor. La reportera le mandó un mensaje en el que se disculpa por el retraso y le anuncia que llegará a las nueve de la noche. Pasa los canales, no encuentra nada que logre distraerlo.
Decide cenar mientras observa algunas escenas de Citizen Kane.
En la cocina rompe dos platos y los cubiertos se le caen al piso, por lo que sólo toma una taza de yogurt y unas ciruelas que compró hace doce días.


Elige la escena donde un anciano cuenta que tiene más de treinta años recordando día a día a una muchacha que miró durante unos segundos; se pregunta cómo habría sido el futuro si le hubiera hablado.
Repite el monólogo y al ser las ochocuarentaycinco se dirige al baño y se acicala. De una caja negra de cuero saca un peine que compró en Moscú y cepilla el pelo ralo y el bigote.


La reportera y el fotógrafo no habrán cumplido los veinte. Ella lo ataca con preguntas acerca de su hermano; se nota decepcionada: ninguna de las respuetas podrá ser un titular hasta que:

- ¿Usted qué espera?
- ¿De qué?
- ¿De su carrera, que por otro lado quedó opacada por el éxito pasmoso de su hermano?
- Pues nada, que mi carrera y mi vida terminen pronto.
- ¿Está enfermo?
- No.
- ¿Entonces?
- Sólo sé que mi vida terminará pronto, mi carrera terminó hace mucho.

Se despide de la reportera y el fotógrafo que apenas hizo dos placas. Intenta analizar sus rostros, pero le resultan impenetrables.

Cinco meses después, en una esquina de la portada del Tele-Guía aparece la siguiente nota: El hermano de Gonzalo Vega obsesionado con el suicidio.

532 /// Tres monos-Lunes 24/11/2008 18 hrs. Sala Julio Bracho


Lee el inico del cuento y siente asco. Pasa las hojas y le sucede lo mismo con el final. Ríe. Yo que lo veo desde la escalera percibo sus ojos verdes, su cuerpo torpe y su cráneo sin cabello.

Habla muy fuerte, para que no haya duda de que lo oiga: De los nueve cuentos que he iniciado, ninguno es por lo menos mediocre.
Hasta hace unos meses cada vez que emitía un juicio me hacía estremecer, ahora lo siento muy lejano, como si hubiera una distancia enorme entre nosotros.
Deja el libro sobre el banco en el que estaba sentado. Enciende la computadora y anuncia que se pondrá a escribir. Sé que navegará durante tres horas en internet y después me pedirá que comamos.
No ha escrito una sólo frase en semanas. Por las noches antes de hacer el amor, lo único que nos matiene juntos, dice que pronto se convertirá en el personaje de The shining.

Yo leo un libro de tapas blancas que habla de mapas y de niñas que dibujan mapas, no quiero dejar la luz que hay en la escalera.
Pasa una hora. Tengo sed. Saco del refrigerador una cerveza. Él pide que me acerque. Lo hago. Toma su caja negra de dulces y me la ofrece. Luego exige que escriba una palabra en la computadora. La que sea, asegura que a partir de ella compondrá una hermosa y larga novela. No le creo. No escribo nada. Me toma del brazo y acerca su boca a mi cuello: Eres igual de estúpida que todos ellos. Todos ellos son los otros que escriben. Los tipos de la antología que él leía y en la que también está incluido.

532/// Una mujer pasea por el pasillo con un vestido de bodas


Mira el cartel, los tres números que indican el millonario premio. Es miércoles, ochoveintinuevedelanoche. Está a tres cuadras de su casa. Saluda al dependiente y toma una de las papeletas rojas. Marca los siete números, desde hace veintidosaños los mismos.

En diciembre del 2012 fue despedido. Trabajaba en el área de soporte técnico de una compañía purificadora de agua. Tenía treintaytresaños. No logró otro empleo a pesar de su currículum excelente, de sus relaciones personales.

Coloca sus anteojos en una caja que su antigua novia le regaló y donde guarda las puntas de los lápices de colores que desde la secundaria ha utilizado. Enciende el radio y se tiende sobre un tapete negro. Hace siete series de cuarenta abdominales. Luego va a una silla y cena un platón de cereal.

Hacía cuatro meses que había cumplido los treintaycincoaños. Su padre fue internado por deficiencia cardiaca. Estaba nervioso y cansado. Salió del hospital a buscar un seven para comprar un café. Caminó varias cuadras hasta que se dio por vencido. Entró a una farmacia y compró un chocolate con almendras. El dependiente le ofreció una de las papeletas rojas.
Al marcar uno de los siete números (que a partir de ese momento serían siempre los mismos) vio reflejada su imagen en la vitrina: un hombre con bigote castaño y calvicie más que incipiente.

532// Escribo de putas, contesté. De putas, maricones, yonquis y borrachos y panzudos trogloditas. Pero es extraño, porque nadie me hace puto caso.


Un post que sea un crucigrama.
Uno de esos que nadie logra resolver por lo que la redacción del periódico recibe nueve cartas quejándose de que el 11 Vertical tiene un error.

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La muchacha rubia que está en una de las tumbonas hace unas horas cumplió 29 años.
Su padre es holandés y su madre italiana.
Ella nació en Grecia pero desde el 2014 ha vivido en Inglaterra.
Sufre de alopecia desde hace ocho meses.
Ayer en la madrugada bebió unas cuantas cervezas
y al regresar a su cuarto no logró dormir
por lo que decidió mirar el amanecer cerca de la alberca.

Lleva 47 días en México.
Durante los cuales recorrió 9 000 kilómetros en una camioneta blanca.

Si tomáramos en este momento una fotografía y después tuviéramos que describirla podríamos hacerlo de la siguiente manera:
Mujer de 1.68 mts., blanca. Señas particulares: lunares medianos en el cuello y en los antebrazos. Vestida con una blusa roja de tirantes y una falda azul turquesa larga. Cerca de los pies hay una caja de metal en la que guarda tabaco obscuro y papel arroz. Lleva puestos unos audífonos de los que sale una leve melodía que es difícil adivinar: no, no tanto, en la tercera canción del primer disco de P.J. Harvey.

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4 Vertical: El segundo nombre del guitarrista de los Kikín Fonsecas y el Gringo Castro.
8 Vertical: Nombre del proyecto solista de Costa sin mar.

1 Horizontal: Libro favorito del vocalista (Autor Raymond Carver)
6 Horizontal: País en el que vive seis meses Andréi.
9Horizontal: Transtorno alimenticio del Gringo Castro.

..........................p
...........s h o r t c u t s
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.......a.................n i g e r i a
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532// ¿Imagen lejanamente ciclista?


Encuentro una revista en el sanitario del hotel. Está maltratada: la humedad ha borrado una parte del texto y muchas páginas fueron arrancadas. Sólo miro los anuncios hasta que me detengo en un fragmento de conversación. No se distinguen los nombres del entrevistado ni del entrevistador.


A: ...difícil fijar una sola imagen.
B: Pero habrá alguna.
A: Por supuesto. Habré tenido unos seis años. Mi padre me llevó al cine. En realidad él y yo no nos veíamos mucho. Así que una salida al cine era una ocasión extraordinaria. Recuerdo que él llevaba el dinero en una caja de metal, una especie de cigarrera donde se veía a un hombre con un sombrero y un traje café. Mi padre tendría unos cuarenta años, aún tenía cierto porte a pesar de su calvicie. Entramos a una cinta norteamericana. No logro recuperar el nombre, no sé si en algún momento lo supe. Pero hay una escena que arraigó en mi cabeza. La película iba de un hombre que durante unos meses estuvo en quiebra, su mujer lo abanona y se hace cargo de su hijo. El hombre no tiene un salario por lo que duerme en un albergue. En dos ocasiones no ha llegado a tiempo por lo que ha dormido con su hijo en una escalera del metro. La escena es la que sigue: El hombre y su hijo atraviesan una avenida pues el autobús está a punto de partir, si no toman ese tendrán que dormir en el metro. El hombre arrastra a su hijo que suelta su muñeco de tela. El niño grita desesperado, pero su padre no lo oye o no le importa o prefiere dormir en una cama. Así que la toma es el niño llorando en la ventanilla del camión y el muñeco en medio de la avenida.
B: Parece una secuencia de película romántica.
A: Lo era, pero a mí me sirvió para armar esas secuencias que tú has llamado de una capacidad destructiva.

532 // El segundo asiento de la fila r estuvo ocupado por una adolescente búlgara


El hombre de cuarentaynueve años deja el cortauñas en el respaldo de la silla. Abre una caja de aluminio con franjas de color rojo y amarillo, guarda las uñas que acaba de cortar. Enciende la videocámara y oprime el botón rewind. Las imágenes que verá las grabó su entrenador durante el verano del 2012; en ellas sonríe mientras se embadurna polvo de carbonato de magnesio, sube al caballo con arneses y después de unas tijeras cae violentamente, se levanta y reinicia la rutina, al terminar se dirige a una silla y con una toalla se cubre. El video durá dosminutoscondiecinuevesegundos.

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Algunas tardes, al regresar del gimnasio, viste el uniforme azul rey que usó en aquella competencia. Realiza frente al espejo de la puerta de baño algunos ejercicios. Se percata de que su cuerpo ha conservado la fuerza que tuvo ese año, incluso su rostro es casi el mismo, lo que cambió es la pérdida total del cabello, lo único que lo separa de aquel joven que durante la ceremonia de premiación tuvo los puños cerrados y llenos de ese polvo blanco que ahora le causa alergia.

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Antes de que enciendan las luces del set el hombre de cuarentaynueve años busca en los bolsillos del saco la caja de aluminio. Saber que no la olvidó en el hotel lo relaja. Mira a la niña que tiene al lado y que conoce desde hace cuarentaydos meses. La entrevista comienza. Se habla de un gran logro y de un estupendo avance de la gimnasia de su país. Al hombre de cuarentaynueve años sólo le hacen dos preguntas referentes al régimen de entrenamiento que sigue con la niña que hoy consiguió la medalla de oro en las barras asimétricas.
Nadie recuerda que él hace cuatro juegos olímpicos era considerado una promesa.
Elefante
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