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artefacto lingüístico donde aparece 19 veces la palabra rugby

 



Yoko Ikeda




vivo postrealidad

rectifico

postvivo postrealidad


postpostcontemporáneo


¿lo anterior me acerca a la esencia posthumana

o me aleja?


líneas paralelas de postgeometría


atrás las identidades 

lo rizomático


mastografía del ser


¿la postpolítica modificará los cimientos de la postverdad?


habrá que leer a los postprofetas con lentes postapocalípticos



postdata


rectifico

postartefacto postlingüítico postetcétera




algoritmo

 








la universidad

prepara un libro sobre pandemia

                                    antes migraciones sismo democracia etc

los autores seleccionados venden

garantizan views likes comments

                                                    ¿ideas? ¿rigor?


lo importante es el algoritmo

                           lo esotérico mercantil 




la conquista del espacio















entramos a una librería de viejo

sección de astronomía doce ejemplares
la mitad sobre la luna
el más reciente 1971
éxtasis de la conquista del espacio
los autores ignoraban el cambio de prioridades del imperio

empleado: "seiscientos mil volúmenes
sin contar colecciones de cocina y arte prehispánico"

durante siglos la estúpida certeza
                     la humanidad eje del universo

 

bádminton























los jugadores realizan ceremonias
antes de los encuentros

el récord mundial
pertenece al equipo mexicano

aplazó un partido
durante once horas y diecinueve minutos
agradecieron a la madreselvas
a los volcanes
al consejo nacional para las artes
a la secretaría de cultura
al sistema nacional de creadores
nacional estatal municipal 
a sus presidentes 
desde los dictadores
hasta los que duraron horas en el puesto







millones

 









comenzaron a irse

al norte

a los ríos            a las fosas

en las fotografías desnudas con sangre

se hallaron partes del cuerpo

fueron millones








el subsecretario de salud lee y escribe poesía cada noche

 






contempla el resplandor

de las obras monumentales 


                                              el comienzo el cimiento la simiente latente

                                              lleno de mí -ahíto- me descubro en la imagen atónita del agua

                                              

                                              

como epidemiólogo

habla de lo inconmensurable

               lo inútil de saber el número de muertos

                                                            de contagios


como poeta 

habla de lo inefable

                la piedra el semen la imago el fuego

                fecundan la palabra


          ¿para qué sirven las obras monumentales?

          a) crear empleos b) desviar fondos c) ocultar la realidad d) sacar fotografías

          e) honrar al imperio mexicano f)todas las anteriores


                               tú el héroe para ti la plata para ti las confidencias

                               a ti el silencio deferente en el estado mayor


el epidemiólogo es un fingidor

                                      pararrayos celeste

                                      oficio arder

                                      oscura pertenencia


piensa en la obra monumental 

que construirá con el presidente

más alta robusta enhiesta

que los memoriales de la independencia

de la revolución de los sismos


antes de dormir

la seductora voz del subsecretario 

                                                          “paseaba sus vacas exprimidas,

                                                            sus mujeres resecas, sus devoradas ubres,

                                                            sus ávidas quijadas, sus miserables vidas”


sabe lo aguarda

un fuego insaciable de recuperación 









Bádminton

 







LEG



Algunos jugadores aseguran que dar novecientas

doce vueltas a una cancha de bádminton

al amanecer

mejora considerablemente 

el funcionamiento del colon. 



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A. Carson, capitana del equipo canadiense,

recibió el pago más alto de la Historia por publicidad: 452 millones de bitcoins.

Aparece con una raqueta primera edición La belleza del marido.


Los fanáticos afirman que donó parte de las ganancias

a la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Bádminton

(CANACCB por sus siglas en rumano).





escarban








en mi barrio

los parques desaparecen


cientos de empleados

deshierban

escarban

construyen los cimientos

de condominios de 15 pisos


llegan personas nuevas

se quejan del suministro de luz

de la seguridad

de la falta de planeación urbana

de la ausencia de áreas verdes




tianguis









para vender solo tenemos

el traje que papá compró antes del sismo


nunca lo estrenó


vamos al tianguis

rápido un hombre se mide el saco   

los pantalones

da algunos billetes


es como papá

pero más alto   no renguea

no insulta a nadie  






etc




 



lanza 


busco entre la basura


encuentro la pelota

la huelo

la meto en mi hocico


corro


lanza de nuevo

                        mis deudas

                        mi ansiedad


busco 


etc




¿ríes?

 







¿ríes?


preguntó

en el patio


ríes

pero tu madre

muerta




remix gambarotta







el tiempo

que tarda 

la orina 

en secar


ese tiempo

my generation

 







les que murieron en una cocina

les que no salieron de casa de sus padres

les sin casa

les que internaron en los siquiátricos

les que ingresaron a las cárceles

les herederos de imperios

les candidatos a la república

les que se dedicaron a sus hijos y viven una tercera infancia

les que perdieron los dientes

les que se pudren de ansiedad en sus cubículos

les que iban a cambiar al mundo con la revolución

les que amputaron

les que viven en la franja de los enfermos crónicos

les que conocen los dieciséis continentes

les que luchan contra la adicción al internet al azúcar




Mi difunta esposa coleccionaba revistas.

 





De vuelta a la izquierda, ahí donde hay varios autos abandonados, no los taxis, sino tres Fords. Sigue derecho unos doscientos metros, cruza por los llanos. Ahí mete el auto, sólo tenga cuidado, no acelere mucho porque a veces los muchachos quiebran las caguamas, hay vidrios sueltos. Cuando llegue a donde están las pipas gire de nuevo a la izquierda. Ahí verá que comienzan las calles asfaltadas. Derecho hasta la farmacia, en la esquina gira a la derecha, luego a la izquierda otra vez. No hay pierde. La ceremonia comienza a mediodía.





Era. Era un hombre. Tenía 36 años. Tenía 36 frecuencias de a.m. aquel Valiant que heredó de su padre. Lo vi con el pelo alborotado y entrecano. Era diciembre, venía del trabajo. El vecino lo conectó en el supermercado. Lo disfrazaban de santaclós. Uno de esos santaclós flacos, sucios, con aliento sucio. Buen jale: paga a tiempo y comida incluida. Vivía en las Camelias. A unos pasos de la autopista. Fue uno de los primeros en llegar. En una noche levantó una casita de cartón. La primera semana ya tenía varias jaulas con canarios. Al mes ya estaba con su mujer y su suegra. Las dos se iban a las cuatro a las maquilas. Eso antes de los levantones. Antes de tanta desaparición de mujeres. Era un hombre. Sólo conocí su apellido: Trigo. 






Amanecían en la grama. Bolitos. Sucios de orina y excremento. De a tiro gente sin quehacer o que se levantarían con los pantalones asquerosos rumbo a la obra, porque eran albañiles. Ahí trabajaban y fondeaban. Los sábados apostaban. Si perdían empeñaban los zapatos o vendían las gallinas de sus primos. 







El Solo. Aún teníamos el hotel allá en Bahía. Se quedaba bajo la caldera de la alberca. Estuvo quince años con nosotros. Se enfermó de moquillo, sarna y de una temblequera que pensamos se lo llevaría. Cuando el sismo, permaneció nueve días en los escombros. Tu tío Eusebio aseguraba que lo escuchaba aullar, nosotros andábamos tan ocupados en recuperar lo que se pudiera, que pensábamos era pura imaginación o de plano el espíritu del perro.






Eso de cambiarse la ropa, los zapatos es para otra gente ¿no? Aquí nadie tiene repuesto. Yo tengo estas bolsas y este carrito, frascos y bolsas llenas de otras bolsas y papeles. Es que mi difunta esposa coleccionaba revistas. De todo tipo: peluquería, de mascotas, de coches, de modelos, de artistas. Las leía completas, hasta esas letras pequeñitas donde sale quién escribió qué. Pero bueno, estos zapatos los encontré ya hace ocho años. Eran finos, ¿no? Es que en algunas colonias hay gente que tira las cosas de una o dos puestas. Tal vez no les gustaron y les daba pena irlos a cambiar. Al inicio me costó trabajo porque están un poco grandes, pero llené las puntas con periódico envuelto en tela.






Los muros y el piso se llenaron de moho al mes de inaugurar la piscina. Los intendentes usaban litros de cloro que por la tarde se evaporaba y hacía que fuera imposible nadar luego de las tres de la tarde. Buscaron soluciones. Llegaron los de la universidad pero sólo a pasearse, nos dieron unos polvos que sólo sirvieron para mancharnos la piel. Aun así, durante el primer año la piscina estaba llena. A mí lo que me gustaba era subirme al trampolín, ponerme a gritame: el ruido rebotaba y nos aturdía. 






987 XXN, 775 WUC.

 







1. 


"¿Qué vende?" Doce coyotes en la 5 de Mayo. Se recargan en el muro del Monte de Piedad. "¿Qué vende?" En estos días, vendería mis dientes, mi cabello. Hasta mi alma, me digo y recuerdo esos cuentos del demonio y la firma con sangre. Si empeñara mi ropa no alcanzaría para regresar a casa. Vendería mis uñas, los calcetines que llevo desde el lunes. Los coyotes revisan joyas de fantasía, relojes barnizados. Pensé que heredaría algo de valor de mis padres. A los cuarenta, sé que les debo la mala postura, el tic del ojo derecho y la diabetes. Vendería mis adicciones, esa fuerza bruta que me permite beber durante ocho horas seguidas. Mi colchón y mi alacena. Los tendones. Mis hábitos: dejar escurrir un poco de café en la orilla de las tazas, llevar un trozo de papel para no tocar el pasamanos del metro.







2. 


873 HVP: 873 Hugonotes Viajan a la Patagonia. Desde la adolescencia el juego con las placas. 197 DFO: 197 Delfines Fingen Orgasmos. Mientras me rasuro pienso en las variaciones de las siglas de los vecinos. IUY, TRG, VBV. En los bolsillos llevo una libreta con aquellas combinaciones que no ceden. 987 XXN, 775 WUC. Un amigo me recomendó viera la película de Pi de Aronofsky. Me asusté. 345 PRT: 345 Pingüinos Raspan Taladros (en mi cabeza).





3. 



No te gustaban las cucharas de la abuela. Decías que te cortaban los labios. A mí me divertía el filo del cuchillo. Fingía serruchar la mesa. El rostro de la tía cuando lo pasaba por mis brazos. Me gritaba como si realmente pudiera herirme. Lo que me agradaba era embarrar la cuchara con miel y esconderme detrás de la vitrina. Un espacio de 15 cm. Respiraba el polvo ancestral de las cortinas. Había arañas viejitas. En la universidad una compañera me contó que les arrancaba las patas y observaba cómo se movían, le hacían pensar en los movimiento que debían hacer las personas mutiladas. No te gustaba el sabor que tenían los tenedores: una mezcla de plátano y cebolla. 




4. 


Antes de seguir le pedía se quitara el anillo. Temía me lastimara. Ella se negaba. Decía que le gustaba tocarme de esa forma, ver el color de su anillo y el color de mis nalgas. Decía también que le excitaba sentir mis bragas húmedas. En esa época yo vivía aun con mi madre. Luego del trabajo la encontraba en la zotehuela. Fumábamos juntas. Había heredado el color oscuro alrededor de los codos y las rodillas. Era principios de 2014, conservaba la esperanza de regresar a la escuela de cine, de que mi madre aceptara que no tendría nietos y que fumaba cigarros mentolados.




5. 


Obsesionado con poemas de axilas. Saint-John Perse y César Moro estaban en lo más alto de la lista. Escarbé en los libros de Walcott y sólo encontré algunas referencias al picor de la sal en la piel que cubre las costillas. Como regalo de Reyes pedí que se hallaran textos inéditos de la Wislawa, Becerra o Seferis que describieran la sensibilidad, el aroma, el color de esa parte del cuerpo. Estaba inscrita a grupos de poesía antigua y ultramoderna sólo por el estímulo de hallar más versos axilares. Alguna vez le comenté esto a mi terapista. Quiso saber si era una fijación textual o mi compulsión incluía la corporalidad. Lo pensé durante una semana, realmente los vellos, los desodorantes no me gustan. Tal vez si existieran algunos objetos que adornaran esa parte del cuerpo podría ampliar mis intereses. Hay una escena de Her que considero la más erótica del siglo, Scarlett Johansson pregunta cómo sería el sexo si los seres humanos tuviéramos los genitales en las axilas.





I wanna be Anna Livia Regina Plurabelle.

 







1.    El verano de 14 fue fantástico. No me acuerdo de nada.

Visitas a tus viejos. No sabes qué clase de flores regalarles. Huele a desinfectante. Traes cartas de tus hijos con estampas, dibujos y mapas del más allá. No te acompañan porque su mamá piensa que les hará mala impresión.

“cáncer del griego karkinos que significa cangrejo
madre septiembre de 1983 nicho 205
padre mayo del 2004 nicho 3229
la vendedora de crisantemos fue reina de la secundaria
ahora vende en el mismo puesto en compañía de su
nieto de 1 año”

Fragmento de: Pablo Gabo Moreno. Eurythmics.






2.    En la fila las hormigas negras cargan sobre sus espaldas hojitas verdes que triplican su peso. A la hora de la siesta el niño juega a cortarlas con una tenaza. Las dos partes de la hormiga siguen con vida aunque caminan con dificultad y rompen la fila.

La biografía más certera para millones de niños del tercer mundo es Mi pobre angelito. Una familia que te abandona durante varios días. Habría que hacer los ajustes correspondientes: en lugar de una mansión un cuarto de 3x3, un televisor a blanco y negro, un refrigerador que no hace cubos de hielo. Nadie intentará robarte pero escucharás las discusiones y las sesiones amorosas de los vecinos. No eres rubio pero a los 30 años tu aspecto es muy parecido al de Macaulay Culkin, cualquiera apostaría que eres uno de esos hombres que acuden a AA y tienes una anforita en los pantalones.

“le diste el primer beso
a tu mejor amiga en la plaza
y te comió un enjambre de abejas

tuviste tu propio mc donalds
un perro llamado Dólar
y te volviste un paranoico

te dejaron solo en casa
y pasaste la noche buena
abrazado a un mendigo

feliz navidad
Kevin”

Fragmento de: Matías Matarazzo. Cosas bellas.






3.    ¿Habrá sido punk en su vida pasada?

Soñabas con entrar a una bóveda, deslizarte en paredes doradas de monedas y joyas. Para hacerlo debías dar una contraseña: I wanna be Anna Livia Regina Plurabelle. Después vencer a una adolescente frente a un tablero. Cuando lo contaste a la analista te pidió que en la siguiente sesión te limitaras a tus experiencias familiares y si daba tiempo a la angustia que te provoca el ruido del garrafón de agua de la oficina.


“La campeona de ajedrez
camina por el hotel
masticando aros de cebolla
en su brillante cajita naranja.

Esto no le impide el análisis
de la defensa siciliana
(peones entregados al fragor
de la pequeña ilusión).

Tampoco olvida los senderos
invisibles del Pato Donald,
ni la filiación errática
de sus sobrinos pródigos.”

Fragmento de: Alejandro Méndez. Cosmorama.”





4.    La humanidad se debate entre lo underground y lo comercial.

Su hermano me dijo: “Anda tirala”. Estiré el brazo izquierdo, toqué la empujé. Pensé que se resistiría, que daría un paso pequeño, lateral. Se fue hacia atrás. En la barra su hermano bebía una piña colada. Escuché cómo se reía. Ella tardó en reaccionar, cuando lo hizo me dijo que sacara la bolsa porque ahí tenía la billetera, un libro y su teléfono. Sus credenciales intactas, la novela de Auster daños considerables, el cel no encendió.

“La única foto que queda
de los dos es una, abrazados,
sacada con el celular.
Voy a ampliarla,
a imprimirla en una
gigantografía.
Vernos hechos de pixeles:
partículas de colores
que alguna vez conformaron
una imagen que se parece
a nosotros dos abrazados.
Ahora juntás tus pedazos
-después de la última discusión-
y te vas a armarte a otro lado,
junto a otra, en otro soporte
y en buena definición.”

Fragmento de: Daiana Henderson. A través del liso.




5. Una remera lisa negra para asustar a tu clase. Tu familia. Tu promoción. Una remera lisa negra y letras rojas. 


Llevamos una semana de carretera. Nos dirigimos a una hidroeléctrica en Cahabón. Las chozas son coloradas, las personas también: níquel. Desde hace horas estoy mareado, el humo del cigarrillo me da náuseas. Hablas de una película que te gustaría hacer: un francés se pierde en la selva petenera, un indígena albino lo cura de la malaria o en otra versión intenta asesinarlo o simplemente el francés queda maravillado por el color de piel del otro. Vemos el río destruido por la hidroeléctrica. Decidimos regresar a las poblaciones cercanas para dormir. A la altura de la mina de Izabal un grupo de trabajadores cierra el paso, hay una fila de cincuenta kilómetros de tráilers y autos. Tenemos hambre y sed, encontramos una tienda donde venden agua de horchata y carne asada. En el radio transmiten el segundo tiempo del Brasil-Argentina, Semifinal Copa América, 2019. Al otro día en el Estor, cientos de trabajadores guatemaltecos y una decena de rusos abordan lanchas para cruzar el lago y llegar a la mina. Cuando regresamos a la ciudad, en El Olvido, un hombre con los rastros que dejan la parálisis facial, habla de piquetes militares y enfrentamientos en Cahabón, su cuento es tan fantástico y paranoico que no lo contradecimos. 



“Los trabajadores sociales son los psicólogos para pobres.

La educación popular es la educación formal para pobres.

Dice: los pobres no tienen inconsciente.


Se les voló. Se les volaron las chapas.

Dice: los pobres no tienen representaciones.

¿Cómo se llama el que guía el estado de necesidad? Trabajador social.

¿Cuál es el árbol de problemas?

Vos no conocés todos tus saberes,

dice escrito con tiza blanca,

debajo del árbol de problemas,

en la pizarra negra del CIC.”


Fragmento de: Martín Rodriguez. “Ministerio de Desarrollo Social”. 



Proyecto IDIS

 




1. "Pensar, clasificar"

Colocar el presente en un anaquel. Ordenarlo alfabéticamente. El Arte antes que Guerra y Política. Fluxus antes que NeoDadá pero sólo por una argucia. Junto a las fotografías de Fukushima, las últimas pruebas de la cura contra el cáncer de mama. Los juicios en Moscú a sus artistas contemporáneos después de la belleza inesperada de un Bansky en tu cocina.

El Proyecto IDIS (Investigación en Diseño de Imagen y Sonido) se lleva a cabo gracias a coordinadores, docentes, estudiantes y programadores de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo en la Universidad de Buenos Aires. En su propuesta se lee:

"La investigación consiste en clasificar y analizar información sobre los principales desarrollos de dispositivos y los antecedentes en la producción visual y sonora realizada con sistemas tecnológicos de creación, almacenamiento, manipulación y transmisión de imágenes y sonidos, analógicos y digitales, focalizando la mirada en el arte de sistemas y en las experiencias pasadas y presentes realizadas por diseñadores, artistas, grupos de comunicación comunitaria y socio-política e investigadores internacionales y de América del Sur."






2. Demasiados manifiestos.

Las Vanguardias se convirtieron en productoras de manuales de superación artística.  Consignas y designios. Lo impuesto y el orden. Regímenes disciplinarios disfrazados de Libertad y Rebeldía. ¡Contra eso un nuevo Manifiesto!

Fluxus. George Maciunas, 1965.

Para establecer el estatus no profesional del artista en la sociedad,
debe demostrar la dispensabilidad e inclusividad del artista,
debe demostrar la autosuficiencia del público,
debe demostrar que todo puede ser arte y cualquiera puede hacerlo.

Por lo tanto, el arte-diversión debe ser simple, divertido, no pretencioso,
preocupado por las insignificancias, que no requiera habilidades o ensayos
interminables, que no tenga valor ni institucional ni como mercancía.
El valor del arte-diversión debe reducirse haciéndolo ilimitado,
producido en masa, obtenible por todos y eventualmente producido por todos.






3. Demasiados manifiestos, 2.

La utilidad de lo inútil de Nuccio Ordine: pasajes desconcertantes, divertidos, inteligentes y absurdos.

Hace casi dos siglos Giacomo Leopardi y Antonio Ranieri, escribe Ordine, planean un periódico que resulte inútil. No información, no anuncios. Quizá sólo pornografía y ultraviolencia. [Ese proyecto existe en cada esquina de la Ciudad de México: junto a la fotografía una mujer semidesnuda, un descabezado y un par de titulares que pretenden ser graciosos y funerarios.]


"Hay dos clases de utilidad, y el sentido de este vocablo nunca es sino relativo. Aquello que es útil para uno no lo es para otro. Usted es zapatero, yo soy poeta. Para mí resulta útil que mi primer verso rime con el segundo. Un diccionario de rimas, por tanto, me beneficia por su gran utilidad. A usted de nada le serviría para echar suelas a un par de viejos zapatos, y es justo decir que una chaira a mí de nada me serviría para hacer una oda. Tras lo cual usted objetará que un zapatero está muy por encima de un poeta, y que es más fácil prescindir de uno que del otro. Pero sin pretender rebajar la ilustre profesión de zapatero, a la que honro tanto como a la profesión de monarca constitucional, confesaré humildemente que yo preferiría tener mi zapato descosido que mi verso mal rimado, y que pasaría muy gustoso sin botas antes que quedarme sin poemas."



Elefante
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