Tramontanus: Salvi Danés


















La primera vez que esperamos juntos fue en la sala de un hotel. Habíamos bailado y aún no nos habíamos visto desnudos. Nos dieron una habitación que daba a una calle atestada de cajas y autos abandonados. A las 8 am comenzaron  a usar un taladro. Tú vestiste mis pantalones y yo tu camiseta.

 

 


*

¿Qué sería una montaña para nosotros? ¿Los viajes que no realizamos? ¿El plural que usabas para referirte al pasado? ¿Mi cobardía?

¿Qué habría detrás de esa montaña? ¿El día que en una fiesta digas: “sí, alguna vez estuve con un hombre que adoraba fotografiar pájaros muertos”.








*

Perderás mi rostro y mis gestos. Mi voz será el nudo de cabellos que tapa el lavabo.




*


Nada abolirá el azar ni un tiro de dados ni ese hilo del mismo tamaño del lago.






El texto completo en Nagara



1 comentario:

Sofía Maidana dijo...

Cada vez que paso por este blog encuentro cosas extrañas e inesperadas. Me encantó.

Elefante
,,
costasinmarcostasinmar