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¿Cómo lo quiere joven?

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Ella dice que la pared es bruma.
Él, que existen jabalíes.
Que existen los cuerpos abatidos de miles de jabalíes y cuatro hombres con sus hijos.
Hombres que llevan la ropa manchada de sangre y que dejan las armas sobre la yerba.
Cuatro hombres que dispararon y que ahora posan para un fotógrafo holandés.
Un fotógrafo que hace veinticinco años presenció cómo un arzobispo recibía 42 eletroshocks.
Un arzobispo que imaginaba niños cubiertos de cabello.
Niños a los que sus madres obligaban a ir a una peluquería donde los antiende un hombre desnudo y calvo.
Niños que dibujaban en las paredes con sumo detalle el mecanismo de las bombas de gasolina.
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Figura.

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De su cuerpo de vértebras,
de su no-rostro,
de su vestimenta que es jaguares que irrumpen en el templo
surgen
ejércitos que duermen en la playa,
una bodega que es un acantilado y olor a papel pudriéndose.

El vientre es un pasillo por el que los niños tienen prohibido cruzar.
En la espalda hay marineros que dejan sus formas para convertirse en reptiles.
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A tu alrededor hay kilómetros de coral devastado.
Búfalos que no encuentran sitio para sus crías.






Tiempo de ícaros.

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La ciudad fue amurallada.
1225 millones de personas detrás de una estructura de cemento.
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En los márgenes existen llanuras de arena en las que se entierra a los difuntos en fosas que a lo lejos parecen chimeneas invertidas.
Cavidades en las que se incrusta un cuerpo y se licúa.
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En el centro se construyen sótanos-madrigueras.
A cada una se le designa la réplica de un fenómeno natural:
A1: Mistral.
A2: Nieve.
A3: Amanecer.
A4: Otoño
Etc.
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Los habitantes son como los personajes del décimo círculo de la comedia: El pasado lo perciben con dificultad; del presente intuyen colores y formas y el futuro conforme se acerca se transforma en una soga que pierde los hilos.
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Historias de mesa.

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Te ofrecen arándanos
y los sirves como quien toca una prótesis.
En el comedor existen cinco figuras:
simulan escuchar el paso del agua por los ductos,
descifrar el movimiento de los cuervos.
Observas al niño que pide a su hermana le corte la comida.
Recuerdas lo que fueron sus voces:
ganchos
de
los
que
pende
una pared
donde rezas para que tu bicicleta no se llene de óxido.










Elefante
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