Mostrando entradas con la etiqueta cogimos en una silla y después me dio por el culo corriéndose en mis nalgas y en mi espalda. Mostrar todas las entradas
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Review


1

Soy casi idéntico a un hijo de puta del que escucho historias que me hacen reír. Tengo más defectos: cero gracia, cero guapura, pésimo en la cama.


2

Al despertar el único aroma que percibo es olor a quemado.


3

Antes de masturbarme repito que no soy el protagonista de American Beauty.

4

Tres cosas que aparecen antes de escribir:

ruido de árboles
ruido de cables

poemas como cuadros sintácticos

y un capítulo de Cowboy Bebop.

5

Hace demasiado calor para desaparecer.

Luz estroncitos


1
Pinche pasado.
Ese día venía de una junta con unos colegas, por no decir con unos detectives de la intriga internacional. Terminamos bebiendo en el Orizaba, la Apestosa, pues. Después, salió el plan de terminar la reunión en tu casa. Andábamos borrachos. Casi al llegar, tu amiga preguntó qué me parecías. Contesté la verdad: una mujer a la que permitían salir una vez a la semana del manicomio. Pinche sinceridad. Ella sugirió que me acercara y te oliera. Pensé, ahh chingá, pero metí el rostro en tu cuello y en las axilas. No supe qué decir, aunque el olor se metió en los pulmones y fue como si los estiraran, como si una mano entrara por mi garganta y la rompiera. Después en la fiesta casi no hablamos; yo subí a fumar hierba con una muchacha con la que terminé acostándome. Después, la muchacha, tú y yo dormimos en la misma cama.

2

Un puente peatonal en el que una mujer grita que ha abortado,
el día que abrieron la biblioteca después de meses de paro estudiantil,
el libro de tapas marrones donde se lee: A veces/ subes una escalera y piensas que sería bonito que el chico que te gusta te violara antes del cuarto piso,
las catorce horas de parto que ocurrieron antes de que una enfermera me entregara a un niño que pesaba tres kilos con ochocientos gramos,
unas piedras rojas que Adriana guardó en el bolsillo de un short blanco,
un río negro,
una escena de Tarkovsky.

Algunas de las respuestas para ganar los veinte millones de rupias.

3
Vivir en una casa bodega, en una casa provisional,
un lugar con cajas donde guardo los ingredientes necesarios para hacer jabón o dinamita,
un cuarto en que no entra la luz,
una silla en la que desearía coger durante horas,
un patio con macetas rotas y muros negros.

Vivir allí y saber que cualquier día te presentarás
con un vestido rosa que hace unos meses hizo feliz a otra mujer
y que compraste en una tienda por un dólar.
Elefante
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costasinmarcostasinmar