Viajar dos horas para recordar un cuento de Garmendia


a I. A.


Mi relación con Degas es extraña.
Se sabe, en mi caso todas las relaciones lo son.



No recuerdo cuál fue el primer cuadro que le conocí. Ni dónde ni cuándo lo encontré.
Puedo imaginar que lo vi en la enciclopedia que de niño a ratos me sacaba del aburrimiento. La imagen del artículo aún me persigue.






Será porque me hago viejo. Pero cada vez me gustan más los pintores de mi juventud: Mondrian, Rothko. Regreso a la historia del tipo que pedía a los marineros lo dejaran atado al mástil para mirar el lugar más violento de la tempestad.



Severo Sarduy opina que Rothko lo que hace es indagar el rostro de dios.



Lo que no te dije es que tardes completas transcurrieron con libros de reproducciones de Degas y yo intentando en hojas enormes emular su ritmo y fuerza.



La escritura es el arte de la elipsis.
Es el arte de la digresión,
del remiendo:
Severo Sarduy.


La escritura es el arte de acercarse al instante posterior al orgasmo.



Existe otra cosa que no dije:
a pesar del desparpajo y abandono en las pinutras de Degas
lo que más me impresiona es la gran INTIMIDAD que poseen.
Allí sólo lo retratado y el pintor (tú y yo).
La mirada del espectador es nula, no es necesario.

Nuestra intimidad es esa sensación de permanecer despiertos, de querer reír toda la madrugada, de no separar nuestros cuerpos a pesar de que te sientas abrumada. La frase: Cuando duermes sin separarte siempre sobra un brazo.



Mientras escribo esto, una mujer saca un espejo con el fin de revisar el maquillaje del rostro. Nacen medusitas. Medusas del aire. Tan distintas y tan cercanas a las medusas de agua que recorrían tus piernas.

3 comentarios:

dèbora hadaza dijo...

La escritura es el arte de acercarse al instante posterior al orgasmo.

Anemonas & Medusas dijo...

Hey hermano, Un abrazo. Será que logres acercarte el instante despues del orgasmo? Cuando es sólo, en mi caso, es un sentimiento de derrota. Con escribir me sucede lo mismo . . .

Bien por ese zumbido de amor, también . . . (será?)

La Sibila de las sílabas sibilantes dijo...

"Tan distintas y tan cercanas a las medusas de agua que recorrían tus piernas"

Eso es lindo, lindo.

Elefante
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costasinmarcostasinmar