Jorge Yorke


Me siento como hace muchos años cuando mi tío llevó a dos morritos (el primo Carlos y yo) a ver a Metallica.


Hasta que tenga mi boleto de Radiohead sabré que es real, que después de diez años del OK Computer, por fin escucharé Lucky en vivo.


Cuando me enteré, tuve la certeza de que una semana antes del concierto no saldré de mi casa, no iré a trabajar, sólo comeré galletas de avena: sería terrible morir a dos días del concierto.

Traeré casco, rodilleras, coderas. Incluso pediría me indujeran un coma.

Iré con hambre, con sed, con deseo justo como me sentía a los 17 cuando abría el libro con la letra de Airbag.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

tu hijo cuanta hambre tiene, ya, seguro le has dado la pensión no?


----cuentas pendientes-----

No, mejor yo antes que todos y sólo yo. Un hijo de puta, pustisisisima calaña, pero ahhh tiernísimo.
(fin de los violines de fondo)

Andrei dijo...

Ah verdad, no que no.

Elefante
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costasinmarcostasinmar